María Pérez
La educación es un proceso de interrelaciones sociales centradas
en la formación e instrucción de
los educandos en pro de la
generación y construcción de nuevos
aprendizajes y conocimientos para desarrollar las potenciales y capacidades de
todo aquel que se esté formando, es social porque se centra en el hombre
tomando en cuenta las necesidades e intereses de los mismos. También se destaca
que los procesos educativos estarán acorde al momento histórico que se esté viviendo y al paradigma
educativo que la sustente de
acuerdo a la política imperante.
El sistema educativo posee una estructura sociopolítica integrada por currículo, aspectos
administrativos propios del proceso y la filosofía esta última tienen como campo
de acción el quehacer educativo primeramente
la filosofía establece las raíces
fuertes para sustentar los postulados propuestos por la ciencia y a su vez la
educación tomando estos conocimientos para apropiarse de todo este saber
científico que le permita a esta ciencia mediante diversas teorías y leyes
realizar de manera adecuada su función y gestionar los recursos que tenga a su
disponibilidad y obtener de ellos la mayor eficiencia y eficacia en las labores
planteadas cada día.
Para ser maestro se hace es necesario tener
nociones fundamentales de filosofía no se trata de llegar hacer ser filósofo o
científico. Sin embargo, hoy día es un hecho reconocido que la praxis del
docente se encuentra indiscutiblemente
conformada por las herramientas, métodos y en general por todos los aportes
teóricos aplicables al área, generados a partir de investigaciones
desarrolladas partiendo de los paradigmas científicos vigentes en su respectivo
contexto histórico. Igualmente se encuentran influenciados por los principios,
costumbres y creencias que definen a la sociedad en la cual se desarrollan sus
actividades.
A lo largo
de la historia, desde la aparición y desarrollo de las ciencias, con el
posterior advenimiento de las teorías y modelos educativos, se han observado
casos excepcionales en los cuales mentes brillantes partiendo de la práctica
han generado importantes aportes al estudio de la educación. Sin embargo, dada
la complejidad de las relaciones que se desarrollan en la sociedad actual, a
los efectos de desarrollar investigaciones científicas en este campo es necesario
hacer uso de las herramientas que ofrece la filosofía en su sentido amplio. En
este orden de ideas no se trata simplemente de conocer qué pensaron los
filósofos y científicos del pasado y qué
piensan los del presente, el objetivo trascendental es modelar la arquitectura
mental del investigador para hacerlo pensar como filósofo, llevarlo a hacerse
las preguntas adecuadas que le permitan abordar el conocimiento, para de esta
manera realizar un aporte significativo y válido para el desarrollo de las ciencias
sociales.
Referencias Consultadas
Inga Arias,
M.G. (2007). El Quehacer educativo desde una mirada diacrónica. Revista
investigación educativa, Vol. 11, No. 19, pp. 183-190. Lima, Perú.
Torres
Sabatéa, M. Concepción (2011), Educar para ser hoy. Una perspectiva de
educación diferente y creativa. Revista de Ciencias de la Educación.
Departamento de Pedagogía España.
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