REALISMO PEDAGÓGICO
Y LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Participante: María Eugenia Lares
Para
contrastar y reflexionar sobre los temas, es pertinente empezar haciendo una
descripción del instante en que aparece el fenómeno del realismo pedagógico y
como este influye en la educación superior en américa latina y el caribe. En
primer lugar sabemos que el siglo XVI, se dio los primero pasos al desarrollo
en materia de la educación, pero entrando el siglo XVII esta es atacada por una
crisis demográfica debido a la mala
cosecha porque no había que comer, haciendo que los ciudadanos buscaran otros
rumbos donde pudieran cubrir sus necesidades y especialmente la alimentaria,
sumándose los malos hábitos de higiene, dando pie a la peste la cual acabo con
gran parte de la población, claro que esta situación creció más en la clase
menos favorecida del sector europeo. Existiendo dos grandes subgrupos sociales
los no privilegiados perteneciente a la burguesía, artesanos, y campesinado
(clase baja) y por otro lado los altos clérigos y la nobleza este forma el
grupo privilegiados de la sociedad. Pero a pesar de todo lo malo de la
situación dio pie a producir grandes cambios en el sector educativo.
El realismo
pedagógico surge el siglo XVII por causa de una expansión
de la actividad económica, industrial y mercantil producida por el
descubrimiento de nuevas tierras, como es el caso de América, y que generaron
nuevas rutas de comercio. Pero además, este factor tubo una consecuencia
directa en el modo de vida de las personas, hubo una expansión mental como
consecuencia del trato con distintas gentes de nacionalidades diferentes lo que
fomentó la divulgación de las lenguas propias de cada país en decadencia de las
lenguas muertas.,
proponiendo una educación en el conocimiento de contenidos y prácticas,
basándose en los métodos de la inducción y la intuición como base de todos los
saberes, como lo expresa el (Diccionario de las ciencias de la
educación, volumen II) “El valor pedagógico de las distintas disciplinas
formales depende prioritariamente de su aplicación práctica a la vida”. Se
centran en el contacto con la naturaleza, directamente con el objeto de estudio
no con textos al respecto. El realismo supone romper con el sistema de
enseñanza que venía dándose hasta entonces: el humanismo, “centrado en el saber
de los antiguos y con finalidad de carácter moral y filosófico.” (Gutiérrez
Zuluaga, 1972 Pág.16) dando más importancia al valor del texto y a la cultura.
No obstante, no quiere decir que con la aparición del
realismo vaya a desaparecer el humanismo, ya que con el paso de los años se han
ido alternando llegando a entenderse ambos vértices en el mismo periodo. Es
más, según J. M. Moreno no podemos ni siquiera afirmar que el único Realismo
habido en la ciencia de la educación haya sido el surgido en el citado siglo
XVII. Pero a nivel general, y a lo largo de la Historia de la educación, el
humanismo y el realismo se han ido turnando en lo que a importancia se refiere:
la educación primitiva tenía un claro matiz realista, más adelante le sacara
ventaja el humanismo gracias a la llegada del mundo clásico. En la etapa del
renacimiento ambas coinciden el humanismo y el realismo, así lo señala Moreno
(1978) que son “dos fenómenos educativos que necesitan el uno del otro para que
pueda existir la armonía”. Estoy de acuerdo con la apreciación de J.M. Moreno,
ya que es necesario el humanismo, porque estamos inmersos en todo aquello que
nos es vital y que podemos tener al alcance. Ya que está a la mano y los libros
son un instrumento apropiado para estos casos cuando nos referimos al
aprendizaje. Y el realismo es parte del conocimiento ya que, muchas veces al
ver un objeto el cual va ser estudiando es una lección más preciada que leer
varios textos sobre él. Porque al manipular, oler, mirar el objeto de restudio
puede provocar en el educando una reacción más positiva. Pudiendo hasta
conseguir cualidades.
En este periodo surge la preocupación por las
ciencias y los métodos. Se suceden nuevos descubrimientos en la rama de la
ciencia como que la tierra gira alrededor del sol (Copernico); el telescopio
que facilitó el hallazgo de nuevas estrellas; etc. Todo esto tiene como
resultado la superación de las ciencias antiguas. Ahora esta es entendida como
“algo univoco, no análogo, cuya unidad le viene dada por el propio
entendimiento del hombre” (Gutiérrez Zuluaga, 1972, pág. 0242) Por tanto, el
camino para llegar a la verdad ha de pasar por el conocimiento del propio
entendimiento. Si consideramos la ciencia como una, único será el modo de
acceder a sus conocimientos.
En el siglo XVII los autores se dividían en dos
grandes grupos los cuales son:
1-El empirismo fue una doctrina filosófica cuyo
esplendor se dio, sobre todo, en los siglos XVII y XVIII, desarrollándose
principalmente en Inglaterra. Se define como “uso exclusivo de la experiencia
sin la teoría ni el razonamiento”.(Diccionario de las ciencias de la educación,
Vol. I) Es decir, que el empirismo basa el entendimiento de la ciencia en la
experiencia externa, por lo tanto niega la existencia de elementos no
relacionados con ella, como pueden ser los principios de conocimiento. Los
empiristas creían que “el saber no se nos comunica por el contacto con los
libros antiguos, sino por la inducción, por el conocimiento sensible.”
(Capitán, 1984, Pág. 464). Los preceptores más notables del empirismo son F.
Bacon (al que ahora dedicaré un apartado) y T. Hobbes. Sus máximos
representantes son J. Locke (quien mencionaré más adelante), G. Berkeley y D.
Hume en Inglaterra, y en Francia E. B. Canillac.
2-El racionalismo tiene su origen en la filosofía
griega con los eleator, los pitagóricos y con el gran Platón, en su teoría a
cerca de la autosuficiencia en la razón. Es una doctrina filosófica que se
puede entender desde tres puntos de vista:
-Racionalismo como doctrina “que enfatiza el valor
del conocimiento para acceder a la verdad” (Diccionario de las ciencias de la
educación, Vol II) Pone por delante de lo empírico el orden del ser, de su
espíritu. El criterio de la verdad no es, es este caso, la experiencia
sensorial sino la intelectual.
-Racionalismo como doctrina que defiende que la
realidad es de carácter racional. En este caso se puede hablar de la existencia
de un racionalismo absoluto que defendería la idea de que algunos de los
conocimientos que tenemos son anteriores a la propia experiencia.
-Racionalismo como doctrina “que basa la
adquisición de conocimientos fundamentalmente en las teorías de escuelas,
conceptos recibidos, opiniones de libros, etc. en detrimento del contraste con
la realidad.” (Diccionario de las ciencias de la educación, Vol. II)
A los cambios
que han ocurrido desde una perspectiva histórica, como los anteriores, habría
que agregar el impacto tremendo que tienen las nuevas tecnologías que redefinen
los espacios de aprendizaje; el desarrollo de nuevas áreas de conocimiento de
base interdisciplinaria que empiezan a verse como sustitutivas de las tradicionales
conformaciones curriculares y de la oferta de carreras actual; la importancia
que está adquiriendo la internacionalización de los procesos de aprendizaje y
de conocimiento, la aparición de redes y asociaciones académicas, la movilidad
de estudiantes y los nuevos procesos de transferencia de conocimientos y
tecnologías.
La educación
superior de América Latina y el Caribe, aparecen aún más pronunciadas y
diferenciadas, apuntando a alcanzar una mayor profundidad en sus
transformaciones, dentro de enormes grietas y pérdidas sociales, económicos, de
equidad e igualdad, de organización y de curricular, ideológicos y
conceptuales, dentro de lo cual debe destacarse la falta de políticas de Estado
que puedan apreciar no sólo los cambios que ocurren en las instituciones de
educación superior en su relación con la construcción de sociedades del
conocimiento, sino también la falta de estrategias claras y de orientaciones
con la altura de miras que se requiere.
En primer
lugar, la matrícula de educación superior ha continuado en expansión, tanto en
el ámbito público como privado. El crecimiento del número de las instituciones
también se ha mantenido en alza, si bien algunos de los mecanismos de
evaluación y acreditación y la saturación misma de la oferta han actuado como
inhibidores para la creación de nuevas instituciones. Un ejemplo de ello puedo
destacar las equivalencias de nuevo pensum de estudio a las instituciones de Técnico
Superior Universitario que se les ofrece en la Universidad Bicentenaria de
Aragua (UBA) a los estudiantes de TSU. Con el fin de darle la oportunidad de
avanzar en su aprendizaje, y poder obtener el título de licenciados en las
diferentes facultades de la casa de estudio antes mencionada.
Por otro lado,
en algunos países se han puesto en marcha proyectos, impulsados por el Estado,
para paliar el problema del acceso diferencial a la educación superior. Es
decir, intentar que el crecimiento de la matrícula sea un mecanismo de
inclusión social. De igual manera, cualquier proyecto de reforma educativa
deberá contemplar la necesidad de dotar a los estudiantes de competencias y
habilidades flexibles, que puedan aplicarse y reactualizarse a lo largo de su
vida y, a su vez, que los haga capaces de cubrir una demanda cada vez más
amplia y más diversa.
Para Pérez, L
(1998) expresa que la “sociedad del
conocimiento como clave para entender gran parte de las características de la
época actual. Por cierto que el conocimiento siempre ha sido fundamental en
todas las etapas del desarrollo de la humanidad; pero también es cierto que de
un tiempo a esta parte el acceso y la aplicación de conocimiento se ha
convertido en un plus decisivo a la hora de generar valor agregado en cualquier
sistema productivo”. A su vez, la rapidez y radicalidad de los cambios que se viven
requieren el ejercicio cotidiano de determinados conocimientos y habilidades
para poder enfrentarlos y adaptarse a ellos de una forma que ayude a la
evolución del ser humano. En muchas instituciones del país desde esta última
década se les proporciono TIC otorgándole Proyecto
Canaima Educativo para su enseñanza.
REFLEXIÓN
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