jueves, 23 de marzo de 2017

REALISMO PEDAGÓGICO Y LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE




REALISMO PEDAGÓGICO Y  LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Participante: María Eugenia Lares
Para contrastar y reflexionar sobre los temas, es pertinente empezar haciendo una descripción del instante en que aparece el fenómeno del realismo pedagógico y como este influye en la educación superior en américa latina y el caribe. En primer lugar sabemos que el siglo XVI, se dio los primero pasos al desarrollo en materia de la educación, pero entrando el siglo XVII esta es atacada por una crisis  demográfica debido a la mala cosecha porque no había que comer, haciendo que los ciudadanos buscaran otros rumbos donde pudieran cubrir sus necesidades y especialmente la alimentaria, sumándose los malos hábitos de higiene, dando pie a la peste la cual acabo con gran parte de la población, claro que esta situación creció más en la clase menos favorecida del sector europeo. Existiendo dos grandes subgrupos sociales los no privilegiados perteneciente a la burguesía, artesanos, y campesinado (clase baja) y por otro lado los altos clérigos y la nobleza este forma el grupo privilegiados de la sociedad. Pero a pesar de todo lo malo de la situación dio pie a producir grandes cambios en el sector educativo.
El realismo pedagógico surge el siglo XVII por causa de una expansión de la actividad económica, industrial y mercantil producida por el descubrimiento de nuevas tierras, como es el caso de América, y que generaron nuevas rutas de comercio. Pero además, este factor tubo una consecuencia directa en el modo de vida de las personas, hubo una expansión mental como consecuencia del trato con distintas gentes de nacionalidades diferentes lo que fomentó la divulgación de las lenguas propias de cada país en decadencia de las lenguas muertas., proponiendo una educación en el conocimiento de contenidos y prácticas, basándose en los métodos de la inducción y la intuición como base de todos los saberes, como lo expresa el (Diccionario de las ciencias de la educación, volumen II) “El valor pedagógico de las distintas disciplinas formales depende prioritariamente de su aplicación práctica a la vida”. Se centran en el contacto con la naturaleza, directamente con el objeto de estudio no con textos al respecto. El realismo supone romper con el sistema de enseñanza que venía dándose hasta entonces: el humanismo, “centrado en el saber de los antiguos y con finalidad de carácter moral y filosófico.” (Gutiérrez Zuluaga, 1972 Pág.16) dando más importancia al valor del texto y a la cultura.
No obstante, no quiere decir que con la aparición del realismo vaya a desaparecer el humanismo, ya que con el paso de los años se han ido alternando llegando a entenderse ambos vértices en el mismo periodo. Es más, según J. M. Moreno no podemos ni siquiera afirmar que el único Realismo habido en la ciencia de la educación haya sido el surgido en el citado siglo XVII. Pero a nivel general, y a lo largo de la Historia de la educación, el humanismo y el realismo se han ido turnando en lo que a importancia se refiere: la educación primitiva tenía un claro matiz realista, más adelante le sacara ventaja el humanismo gracias a la llegada del mundo clásico. En la etapa del renacimiento ambas coinciden el humanismo y el realismo, así lo señala Moreno (1978) que son “dos fenómenos educativos que necesitan el uno del otro para que pueda existir la armonía”. Estoy de acuerdo con la apreciación de J.M. Moreno, ya que es necesario el humanismo, porque estamos inmersos en todo aquello que nos es vital y que podemos tener al alcance. Ya que está a la mano y los libros son un instrumento apropiado para estos casos cuando nos referimos al aprendizaje. Y el realismo es parte del conocimiento ya que, muchas veces al ver un objeto el cual va ser estudiando es una lección más preciada que leer varios textos sobre él. Porque al manipular, oler, mirar el objeto de restudio puede provocar en el educando una reacción más positiva. Pudiendo hasta conseguir cualidades.     
En este periodo surge la preocupación por las ciencias y los métodos. Se suceden nuevos descubrimientos en la rama de la ciencia como que la tierra gira alrededor del sol (Copernico); el telescopio que facilitó el hallazgo de nuevas estrellas; etc. Todo esto tiene como resultado la superación de las ciencias antiguas. Ahora esta es entendida como “algo univoco, no análogo, cuya unidad le viene dada por el propio entendimiento del hombre” (Gutiérrez Zuluaga, 1972, pág. 0242) Por tanto, el camino para llegar a la verdad ha de pasar por el conocimiento del propio entendimiento. Si consideramos la ciencia como una, único será el modo de acceder a sus conocimientos.
En el siglo XVII los autores se dividían en dos grandes grupos los cuales son:
1-El empirismo fue una doctrina filosófica cuyo esplendor se dio, sobre todo, en los siglos XVII y XVIII, desarrollándose principalmente en Inglaterra. Se define como “uso exclusivo de la experiencia sin la teoría ni el razonamiento”.(Diccionario de las ciencias de la educación, Vol. I) Es decir, que el empirismo basa el entendimiento de la ciencia en la experiencia externa, por lo tanto niega la existencia de elementos no relacionados con ella, como pueden ser los principios de conocimiento. Los empiristas creían que “el saber no se nos comunica por el contacto con los libros antiguos, sino por la inducción, por el conocimiento sensible.” (Capitán, 1984, Pág. 464). Los preceptores más notables del empirismo son F. Bacon (al que ahora dedicaré un apartado) y T. Hobbes. Sus máximos representantes son J. Locke (quien mencionaré más adelante), G. Berkeley y D. Hume en Inglaterra, y en Francia E. B. Canillac.
2-El racionalismo tiene su origen en la filosofía griega con los eleator, los pitagóricos y con el gran Platón, en su teoría a cerca de la autosuficiencia en la razón. Es una doctrina filosófica que se puede entender desde tres puntos de vista:
-Racionalismo como doctrina “que enfatiza el valor del conocimiento para acceder a la verdad” (Diccionario de las ciencias de la educación, Vol II) Pone por delante de lo empírico el orden del ser, de su espíritu. El criterio de la verdad no es, es este caso, la experiencia sensorial sino la intelectual.
-Racionalismo como doctrina que defiende que la realidad es de carácter racional. En este caso se puede hablar de la existencia de un racionalismo absoluto que defendería la idea de que algunos de los conocimientos que tenemos son anteriores a la propia experiencia.
-Racionalismo como doctrina “que basa la adquisición de conocimientos fundamentalmente en las teorías de escuelas, conceptos recibidos, opiniones de libros, etc. en detrimento del contraste con la realidad.” (Diccionario de las ciencias de la educación, Vol. II)
A los cambios que han ocurrido desde una perspectiva histórica, como los anteriores, habría que agregar el impacto tremendo que tienen las nuevas tecnologías que redefinen los espacios de aprendizaje; el desarrollo de nuevas áreas de conocimiento de base interdisciplinaria que empiezan a verse como sustitutivas de las tradicionales conformaciones curriculares y de la oferta de carreras actual; la importancia que está adquiriendo la internacionalización de los procesos de aprendizaje y de conocimiento, la aparición de redes y asociaciones académicas, la movilidad de estudiantes y los nuevos procesos de transferencia de conocimientos y tecnologías.
La educación superior de América Latina y el Caribe, aparecen aún más pronunciadas y diferenciadas, apuntando a alcanzar una mayor profundidad en sus transformaciones, dentro de enormes grietas y pérdidas sociales, económicos, de equidad e igualdad, de organización y de curricular, ideológicos y conceptuales, dentro de lo cual debe destacarse la falta de políticas de Estado que puedan apreciar no sólo los cambios que ocurren en las instituciones de educación superior en su relación con la construcción de sociedades del conocimiento, sino también la falta de estrategias claras y de orientaciones con la altura de miras que se requiere.
En primer lugar, la matrícula de educación superior ha continuado en expansión, tanto en el ámbito público como privado. El crecimiento del número de las instituciones también se ha mantenido en alza, si bien algunos de los mecanismos de evaluación y acreditación y la saturación misma de la oferta han actuado como inhibidores para la creación de nuevas instituciones. Un ejemplo de ello puedo destacar las equivalencias de nuevo pensum de estudio a las instituciones de Técnico Superior Universitario que se les ofrece en la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA) a los estudiantes de TSU. Con el fin de darle la oportunidad de avanzar en su aprendizaje, y poder obtener el título de licenciados en las diferentes facultades de la casa de estudio antes mencionada.
Por otro lado, en algunos países se han puesto en marcha proyectos, impulsados por el Estado, para paliar el problema del acceso diferencial a la educación superior. Es decir, intentar que el crecimiento de la matrícula sea un mecanismo de inclusión social. De igual manera, cualquier proyecto de reforma educativa deberá contemplar la necesidad de dotar a los estudiantes de competencias y habilidades flexibles, que puedan aplicarse y reactualizarse a lo largo de su vida y, a su vez, que los haga capaces de cubrir una demanda cada vez más amplia y más diversa.
Para Pérez, L (1998) expresa que la  “sociedad del conocimiento como clave para entender gran parte de las características de la época actual. Por cierto que el conocimiento siempre ha sido fundamental en todas las etapas del desarrollo de la humanidad; pero también es cierto que de un tiempo a esta parte el acceso y la aplicación de conocimiento se ha convertido en un plus decisivo a la hora de generar valor agregado en cualquier sistema productivo”. A su vez, la rapidez y radicalidad de los cambios que se viven requieren el ejercicio cotidiano de determinados conocimientos y habilidades para poder enfrentarlos y adaptarse a ellos de una forma que ayude a la evolución del ser humano. En muchas instituciones del país desde esta última década se les proporciono TIC otorgándole Proyecto Canaima Educativo para su enseñanza.
REFLEXIÓN

En mi ensayo refiero las transformaciones más destacadas de los siglos XVII y XVIII, y en especial el realismo pedagógicas y los cambios iniciados a comienzos del siglo XXI y los retos que restringen a la educación superior en américa latina y el caribe. Sabemos que los cambios en el sistema educativos son, en general, visibles a  mediano o largo plazo; por eso cualquier transformación planteada hoy debe tener como horizonte un futuro lejano. Ningún cambio puede pensarse de manera caprichosa ni aislada de los sectores sociales, políticos y económicos de la región y mucho menos del país. En este último años 2016 se ha abierto la brecha con respecto a el nacimiento de la educación virtual coincide con la transformación y desarrollo de los sistemas educativo para brindar un conocimiento de calidad y que le pueda llegar a todo ciudadano que desee avanzar en su aprendizaje. Pero hay es que, se abre la grieta de que si a todos los individuo pueden acceder a este tipo de estudio, o por lo contrario se le hace difícil acceder a ella. He ahí el dilema de la educación superior de América Latina y el Caribe. Cuantos de verdad puede adquirir el aprendizaje de una manera cómoda y adecuada. Los avances tecnológicos siempre están sujetos a las circunstancias de la sociedad que se estén dando en el momento en que estemos presentes. En muchas instituciones públicas del país se les otorgo las TIC a través del Proyecto Canaima Educativo pero se le hace el seguimiento adecuado para que ese programa de enseñanza funcionario como debe ser.

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