viernes, 24 de marzo de 2017

La Educación Progresista y la Escuela Nueva: Integración educativa para iberoamericana



La Educación Progresista y la Escuela Nueva: Integración educativa para iberoamericana
Por: María Eugenia Lares

La educación progresista el educando debe ser el centro de su actividad pedagógica, y debe pensarse al estudiante autónomo, facultado, libre  para ser formado como individuo con relación a su entorno, y al mismo tiempo perfeccionarse en competencias sistemáticas, científicas y humanísticas. Según Birch (1974) define la integración educativa como un proceso que pretende unificar las educaciones ordinaria y especial con el objetivo de ofrecer un conjunto de servicios a todos los niños, en base a sus necesidades de aprendizaje.
Una educación progresista es aliada permanente del proceso educativo, donde la familia juega un papel importante,  y para que se cumpla a cabalidad el Estado debe garantizar sus necesidades básicas de calidad de vida. En caso inverso, la escuela debe reunir políticas públicas de asistencia directa a la familia requerida.   
Ante lo señalado Puiggrós (2005) expresa que la idea sostenida de una necesaria integración regional latinoamericana y caribeña debido a “razones de largo plazo”, en oposición a “motivos que proporciona el neoliberalismo para su distanciamiento”,
Así mismo indico, Puiggrós (2005) que “los programas educativos de América Latina y el Caribe en distintos momentos de su devenir histórico a través de una línea reflexiva que no se acoge esquemas cronológicos convencionales de estudio, sino que, en el afán de revalorizar algunas respuestas educativas pretéritas, se introduce en primer lugar en el estudio de varias corrientes que a partir de la década de 1960 hasta 1980 pusieron en tela de duda la educación moderna en situación de fracaso, y luego, desde una perspectiva histórica, en el análisis del pensamiento de destacados intelectuales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX. Sin embargo, la preocupación no se detiene en esos marcos temporales”.
La educación debe impartirse en el educando sin ninguna distinción, respetando sus las creencias, desarrollando su cultura y valores de su entorno social en el que  vive. Estimulando su interés para que descubra las cosas por sí mismo, creando  procedimiento que lo ayude en las ocupaciones diarias.
La concepción de la Escuela Nueva recoge además del conjunto de teorías y principios de algunos autores (Rousseau, Pestalozzi, Flöbel, entre otros) que tendieron a replantearse las formas tradicionales de la enseñanza como consecuencia lógica de los progresos científicos que se daban de forma rápida en aquella sociedad.
Surgió el interés por el estudio del niño en sus aspectos biológicos y psicológicos, y la reflexión en torno a los mecanismos para aprender y no sólo la preocupación para enseñar. Los estudiantes deben tener contacto con la naturaleza y la realidad de las cosas, y donde no sólo debe enseñarse la teoría de los fenómenos sino también su práctica.
Surgieron distintas escuelas que procuraban introducir cambios en su funcionamiento docente y a las que se les denominó “nuevas”.
A fines del siglo pasado surge el (movimiento pedagógico de la escuela nueva)  con la finalidad de renovar el sistema educativo, y de alguna manera, buscar una solución al problema escolar. Es un movimiento educativo básicamente práctico, donde se involucra las escuelas privadas para forman parte del estilo y mentalidad al uso entre el profesorado renovador. Según Dewey (s/f) indica que “la escuela es una sociedad viva y sus planteamientos básicamente sociales: hay que preparar al alumno para la vida y familiarizarse con el medio social”.
La actividad es una característica fundamental del hombre, que actúa constantemente para mantener la continuidad de la vida. Rechaza el aprendizaje rutinario y automático, Lo importante es organizar experiencias verdaderas y solucionar problemas prácticos.
El maestro debe ayudar al niño creándole situaciones problemáticas para que aprenda los valores de la participación de una manera democrática donde cada quien aporta ideas en búsqueda de soluciones para la comunidad.
Los países han consolidado que los derechos humanos proclame que la igualdad de los hombres lleva unida inexorablemente el derecho de todos a la educación para poder ser efectivamente iguales, y consecuentemente con este dictamen se motivó un aumento considerable del número de escuelas y de participantes.
Actualmente el sistema educativo para poder adaptarse a los nuevos procesos tecnológicos que hoy en día nos ofrece las TIC, todos los gobiernos latinoamericanos deben garantizar el mejoramiento del proceso tecnológico de las redes para que sea más efectiva, para que, a la hora de utilizarlas como herramienta educativa sea eficaz. Y poder de algún modo desarrollar la Integración educativa para iberoamericana.

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