Publicado por: CARMEN ELENA HERNANDEZ
POSTMODERNIDAD Y EDUCACIÓN
La humanidad atraviesa un momento histórico de gran
significado para el hombre actual, la transición entre dos períodos, la
modernidad y la postmodernidad. Estos cambios están asociados a lo político,
económico, social, cultural, educacional, etc.
Vivimos en una sociedad multicultural. Los medios de comunicación ofrecen
una pluralidad de formas de vida, modos de pensamiento y toda clase de
información. El crecimiento del conocimiento e información, los avances
científicos y tecnológicos, el avance de las telecomunicaciones que permite
estar conectado casi instantáneamente con otro punto del globo.
A través de la red de Internet se hacen transacciones económicas, se adquiere
información, se ofrecen productos de consumo, otros., todo sin salir de
nuestros hogares o de la oficina. Es un cambio de comunicación inmenso
comparado con otros períodos de la humanidad. Es un avance tecnológico que
nos obliga a estar en permanente cambio y aprendiendo siempre algo diferente
y nuevo.
Este avance tecnológico por supuesto produce cambios estructurales citados
anteriormente tanto en lo político, cultural, económico, educación y en todas
las formas de comunicarnos.
Se nos plantea entonces un desafío permanente, que nos motiva a promover
la creatividad, la solidaridad, la profesionalización del quehacer docente, como
actor fundamental de la función educativa.
La postmodernidad nos muestra el presente como el mejor modo de vivir la
realidad. Lo que cuenta es el aquí y ahora, liberándose de las ataduras y
remordimientos del pasado y de las angustias y preocupaciones del futuro.
La
integración armónica razón-afecto ha sido el reto de la educación.
Si la educación ha de hacer más valioso al ser humano individual y
socialmente, ha de alejarse de los extremos individualista y hedonista. La
postmodernidad educativa se inspira en la obra de Nietzsche, propugnan
desde el pensamiento, desde el impacto de la tecnología y desde la filosofía
de sistemas, una nueva concepción del hombre.
La postmodernidad es pues una filosofía antihumanista y en consecuencia,
individualista que en el plano de la educación se dirime en la hegemonía de la
tecnología, en la importancia del saber y del conocimiento en la sociedad del
futuro y en la necesidad de la innovación permanente.
La postmodernidad es una corriente de pensamiento por tanto acepta un
discurso o presentación filosófica y es al mismo tiempo la parábola que mejor
define las características de la sociedad tecnológica del futuro.
La
postmodernidad se presenta pues ante la educación como filosofía y
consecuencia de la sociedad tecnológica. De ahí que también se haya
considerado que la postmodernidad es la filosofía de la sociedad tecnológica,
y por tanto, la del hombre inmerso en contextos tecnológicos.
La escuela ha perdido el papel hegemónico de la educación, Hoy es posible
encontrar información y conocimientos en distintos ámbitos extraescolares, los
niños disponen cada día de mayor número de medios audiovisuales, teléfonos
celulares, conexión a la red de internet.
Significa que la tecnología está al
alcance de un amplio sector social, la familiarización digital son propios de la
época y se han incorporado como fuente del conocimiento y aprendizaje. Los
docentes se han quedado atrás respecto al nuevo lenguaje surgido producto
de los nuevos avances, es decir, el lenguaje audiovisual e informática,
mostrando inseguridad respecto a las exigencias que muestra esta nueva
forma de aprender
Por otra parte la gestión escolar también ha entrado en una profunda crisis,
los criterios basados en el control, una evaluación que busca la repetición de
conocimientos ya sabidos, una comunicación basada en las relaciones
jerarquizadas, han perdido validez..
Una escuela que permanezca desconectada del mundo social, ajena a los
cambios, desvinculada de su entorno inmediato, un docente que siga
ocupando un rol jerarquizado frente a los educandos, que continúe con la
repetición de lo ya conocido, es decir, una escuela que continúe en función de
sí misma está condenada al fracaso, deberá por ende salir de su rol tradicional
y replantear su quehacer frente a este nuevo contexto.
La nueva escuela debe responder a los requerimientos que la sociedad actual
haga de ella, contextualizar los aprendizajes de los alumnos de una manera
significativa, relevantes y duraderos en el tiempo. Promoviendo la imaginación,
creatividad, descubrimiento, etc.
Es importante destacar que el papel del educado es fundamental, la tecnología
no podrá ocupar el lugar de éste. El docente sigue y seguirá siendo una figura
importante para los educandos y para la sociedad.
La escuela debe vincularse a los productores de conocimiento e información,
productores de bienes de consumo y servicios, al mundo económico, etc.,
generando en estos espacios comunidades educativas donde se discuta,
analice, se generen nuevos aprendizajes, nuevas formas de producir. De esta
forma potenciar nuevos valores de convivencia.
La educación del futuro tendrá que modificar sus contenidos, sus aportes
curriculares, ya que como vimos al transformarse las condiciones del saber se
transforma también el saber mismo. En consecuencia, la transmisión de
contenidos educativos se asentará en la enseñanza y aprendizaje de
lenguajes, es el saber que alimenta las nuevas tecnologías de la información.
La educación en la postmodernidad se asentará en la tecnología y en la
innovación. Para ello se requerirá una pedagogía que poco a poco se
reconvierta en una verdadera tecnología cognitiva, es decir, deberá ampliar su
conocimiento en orden a como aprende el niño, para así desarrollar su
capacidad intelectual, ya que innovación será innovación del conocimiento,
siendo las tecnologías informáticas una fuente primordial para el logro de este
conocimiento del futuro, o sea, del conocimiento virtual.
La sociedad postmoderna es la sociedad del saber, de la ciencia, de los
sistemas, propiciado todo ello por la tecnología y por el avance de las
capacidades y posibilidades intelectuales del hombre; de un hombre que no
requiere ya certezas externas, sino que se basta a sí mismo para saber dónde
se encuentra la verdad.
COMPLEJIDAD Y TRANSCOMPLEJIDAD
Complejidad.
Morín (1998). “ La complejidad es el tejido de eventos, acciones, interacciones,
retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo
fenoménico, se presenta con los rasgos de lo enredado, del desorden, la
ambigüedad y la incertidumbre”
La definición de complejidad tiene que ver con un conjunto de características,
formadas por muchos elementos de un todo, que se compone de partes que
interactúan y que a su vez se encuentran en contacto con su medio ambiente.
De modo que el ser humano y sus relaciones están rodeados de complejidad.
La complejidad tiene que ver con la diversidad de elementos que componen
una situación; un todo que se compone de partes que interactúan y que estas
a su vez se encuentran en contacto con su medio ambiente. Desde este
ángulo todo es complejidad.
Transcomplejidad.
El paradigma transcomplejo es trascender en el pensamiento sin barrera
disciplinaria, sin esquemas universales, sin escisiones entre lo material y lo
humano, sin sustitución del dialogo por las pruebas teóricas empíricas, sin
sacrificar la totalidad del mundo incluida su armonía estética.
La transcomplejidad involucra lo lógico y lo paradójico, lo racional y lo
irracional, el orden y el desorden, la certidumbre y la incertidumbre en
relaciones abiertas, de modo que implica la producción del conocimiento. Es ir
más allá de lo complejo, tiene que ver con el valor.
La transcomplejidad es la suma de dos vertientes del pensamiento moderno,
es un sistema complejo en el que el problema o fenómeno es condensado
como un todo, ofreciendo un crecimiento del saber, haciendo posible la
confrontación de conflictos, sin dejar de considerar la complejidad de nuestro
mundo cuyo fin es la producción de conocimientos por medir de la
comprensión dialógica y dialéctica de las acciones del hombre.
PENSAMIENTO COMPLEJO
DE EDGAR MORÍN
En su libro introducción al pensamiento complejo, Edgar Morín, nos lleva a
recorrer su mundo cognitivo, a entender la complejidad del mundo actual,
empezando por nuestra propia complejidad. Dicho texto contiene aspectos del
pensamiento complejo, que tiene que ver con la integración de todo aquello
que pone orden, claridad y precisión en el conocimiento, eliminando con ello
la ceguera que produce la simplificación del mundo real.
Aclara en su obra que no se debe confundir complejidad con completud. Dice
que la complejidad busca el conocimiento multidimensional, pero está
consciente de que el pensamiento completo es imposible de lograr.
Significa
que nunca se llega a la verdad absoluta, al conocimiento completamente
acabado, siempre hay una duda, considera que siempre estará presente la
incertidumbre.
Señala Morín, que es necesario ubicar el objeto en su contexto, en su historia
y que para su estudio es necesario asumir el pensamiento multidimensional.
Nos invita a sensibilizarnos ante las enormes carencias de nuestro
pensamiento, a tomar conciencia de la patología contemporánea del
pensamiento, producto de lo que llamamos paradigma de simplificación: el
paradigma reduccionista, unidimensional que mutila al pensamiento.
El termino complejo lo desarrolla Morín en esta obra, donde afirma que el
mismo abarca no solo interacciones o cantidades de unidades, sino que
también incluye incertidumbre, indeterminación, fenómenos aleatorios y
diversidad, excluyendo parcelamiento del conocimiento. Un pensamiento
complejo, de existir, no abre todas las puertas, sino que identifica dificultades
que en la medida que son despejadas y abordadas surgen nuevas y mas
complejas dificultades, pero que en su momento alcanza niveles de luz,
permitiendo comprender y aprender de los cambios dinámicos del mundo ly
del mismo hombre.
Dice además que para enfrentar los desafíos de la
globalización es necesario volver a unir, en un pensamiento complejo las
ciencias naturales con las ciencias humanas.
Morín, también establece en esta obra la diferencia entre la racionalidad y la
racionalización, donde esta última no está abierta al dialogo, a la
retroalimentación de un mundo en constante cambio, mientras que la
racionalidad enfrenta al error, es abierta al dialogo, al cambio, a la autocrítica
Dice que quedarnos en la racionalización es caer en el error de la ilusión, de
que ya conocemos todo, que somos perfectos, de que somos el centro del
universo, no aceptar el error y este sería nuestro grave error.
De seguir con la visión simplista, siempre buscando soluciones iguales, desde
una sola perspectiva, no daremos soluciones verdaderas a nuestros
problemas complejos. Solo un pensamiento complejo nos permitirá entender
la complejidad de nuestros problemas para darle soluciones. En este enfoque
del pensamiento complejo, Morín no deja de lado el papel que deben de jugar
las universidades, las cuales no deben conformarse con ser solo transmisoras
de conocimientos, sino que deben ir más allá, deben de ser creadoras del
mismo.
Deben educar a jóvenes proactivos, con capacidad de tomar decisiones
enfocadas en el cambio y en el aprovechamiento de la incertidumbre. Deben
de formar ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes, la educación
debe contribuir a la autoformación de la persona crítica y autocrítica, de la
formación del ciudadano planetario.
Deja claro que la complejidad no es una receta para conocer lo inesperado.
Pero nos vuelve prudentes, atentos, no nos deja dormirnos en la mecánica
aparente y en la trivialidad aparente de los determinismos. Nos permite hacer
frente a los constantes cambios de nuestro mundo.
ANÁLISIS DE
LA CABEZA BIEN PUESTA.
EDGAR MORÍN.
Edgar Morín, cada vez más convencido de la necesidad de una reforma del
pensamiento y por lo tanto de una reforma de la enseñanza, aprovecho
muchas oportunidades para pensar en el tema. En su largo recorrido durante
10 años, había pensado en un “manual para escolares, docentes y
ciudadanos, luego en sus discursos a los que era invitado en Universidades
extranjeras, incluía sus ideas aún en formación.
Quiso partir de las finalidades y mostrar como la enseñanza primaria,
secundaria y superior podían servir a estas finalidades, lo cual era la reforma
del pensamiento y de las instituciones. El libro de Edgar Morín, está dedicado
a la educación y a la enseñanza. Términos que se solapan pero se diferencian.
La “educación” es la puesta en práctica para asegurar la formación y el
desarrollo del ser humano.
La “enseñanza” arte o acción de transmitir a un
alumno conocimientos de manera que los comprenda y los asimile, es solo
cognitivo. Se refirió a esos dos términos, “enseñanza” y “educación”, cuya
misión no es transmitir, sino una cultura que permita comprender nuestra
condición y ayudarnos a vivir.
Los Desafíos.
Consideró Morín, que exista una falta de adecuación cada vez más amplia y
profunda entre los saberes disociados, parcelados, compartimentados entre
disciplinas, además de realidades o problemas cada vez más
pluridisciplinarios, transversales, multidimensionados, transnacionales,
globales y planetarios.
La hiper-especialización, impide ver lo global y lo
esencial, ya que los problemas esenciales nunca son fragmentarios, y los
problemas globales son cada vez más esenciales, además los problemas
deben plantearse en su contexto, y estos a su vez en el contexto planetario.
El desafío de la globalidad es al mismo tiempo el desafío de la complejidad
cuando no se pueden separar los diferentes componentes que constituyen
un todo (como lo económico, político, sociológico, psicológico, lo afectivo, lo
mitológico) y cuando existe en un tejido interdependiente, interactivo e
interconectivo entre las partes y el todo, el todo y las partes. Los desarrollo de
nuestro siglo y de nuestra era planetaria nos enfrentan cada vez mas con los
desafíos de la complejidad.
Considera que desde la escuela nos enseñan a aislar los objetos (de su
entorno), a separar las disciplinas, a desunir los problemas, más que a
vincularlos e integrarlos. Nos inducen a reducir lo complejo a lo simple, a
separar lo está unido, a descomponer y no a recomponer. En estas
condiciones las mentes jóvenes pierden sus aptitudes naturales para
contextualizar los saberes y para integrarlos en los conjuntos a los que
pertenecen. El conocimiento pertinente es el que es capaz de situar toda la
información en su contexto.
El desafío cultural.
La Cultura de las humanidades integra y reflexiona sobre los conocimientos,
mientras que la cultura científica separa los conocimientos produciendo
teorías.
Desafío Sociológico.
El capital humano se torna importante en la sociedad, la información es la
materia prima con la que elaboran los conocimientos que son sujetos de
reflexión y consulta.
Desafío Cívico.
Existe una responsabilidad de solidaridad de parte de los expertos en la
integración de los conocimientos a la sociedad y a los ciudadanos que quedan
relegados si no realizan estudios por si mismo.
Los medios de comunicación
tienen un papel importante en la generación de la democracia cognitiva, que
permita el pleno empleo de la inteligencia. El paradigma de organizar el
conocimiento como un todo, la reforma de la enseñanza debe conducir a la
reforma del pensamiento y la reforma del pensamiento a la reforma de la
enseñanza.
La idea principal es generar la aptitud de poder plantear y analizar problemas
por un lado y por otro inclusión de los principios organizadores que permitan
vincular los saberes y darles sentido. El pensamiento complejo tiene que ver
con lo indisociable donde su principal característica es que todas las partes
conforman un todo y el todos está formado por cada parte. En esta complejidad
es que se necesita reformular la enseñanza en la forma de abordar el
conocimiento.
La condición humana, El ser humano biológico y cultural se integra en un saber
complejo que fue evolucionando a lo largo del tiempo. No es posible
fragmentar al ser humano de lo biológico y cultural en disciplinas aisladas, ya
que nacieron y de desarrollan junto a la sociedad, y los ciudadanos son parte
de un todo social cultural.
Aprender a vivir la enseñanza tiene como objetivo transformar el estado
mental del enseñante para la adquisición de conocimientos y su posterior
incorporación en la vida. Existe una enseñanza fragmentada en las
disciplinas, lo que hace dificultoso la integración de saberes como un todo.
Una manera de recurrir a la pedagogía conjunta sería agrupar las disciplinas
para llegar a una integración de las partes en un “todo cultural”, cada una de
las disciplinas que abarcan parte del saber cultural se enmarcan dentro de la
complejidad cultural social del hombre en sociedad.
Enfrentar la incertidumbre (aprender a vivir) la incertidumbre en el
conocimiento tiene que ver con distintos puntos de la enseñanza, desde el
punto de vista cerebral se refiere a que el conocimiento es una construcción y
reconstrucción de saberes. Desde lo psíquico los conocimientos son
transmitidos y subordinados a la interpretación de cada uno. El conocimiento
presente tiene que servir para enfrentar las incertidumbres futuras.
La Educación tiene que servir para formar ciudadanos. Esto implica desarrollar
la solidaridad y responsabilidad cívica dentro del contexto de la sociedad.
Los tres niveles.
Educación Primaria.
En este nivel de educación primaria habría que partir de interrogantes como:
¿Que es el ser humano?, ¿Qué es el mundo?, ¿Qué es la verdad”, con ello
se descubre una conexión bioantropológica, hombre biológico y cultural, es
decir, el cerebro que se estudia en biología y la mente que se estudia en
psicología, son las dos caras de una misma realidad y subrayando que la
emergencia de la mente son el lenguaje y la cultura.
Se plantea la enseñanza desde la interpretación e interrogación de los
bioculturas y desde el punto de vista reflexivo, cada uno desde su ámbito;
separadas en conocimientos disciplinares, de esta manera las disciplinas
estarían unidas desde un comienzo y al profundizar después cada una, ya
estarían contextualizadas e integradas sobre una base común.
El autoexamen
debe comenzar en la escuela primaria, la introducción al conocimiento de los
medios de comunicación., pues los niños desde muy pequeños están
inmersos en la cultura mediática, la televisión, los juegos, los videos, las
publicaciones. El maestro debe procurar incorporar en su enseñanza de forma
objetiva o positiva el uso de la cultura mediática.
Educación Secundaria. El autor considera que este nivel debería ser el lugar
del aprendizaje de lo que debe ser la verdadera cultura. La que establece el
dialogo entre cultura de las humanidades y cultura científica, no solo por medio
de una reflexión de lo ya adquirido y el devenir de las ciencias, sino también
considerando la literatura como escuela y experiencia de la vida. La historia
tendrá que tener un papel clave en la enseñanza secundaria, al permitir que el
alumno incorpore la historia de su nación, se sitúe en el devenir histórico y de
la humanidad.
Que desarrolle un conocimiento multidimensional de la realidad
humana.
Los docentes de este nivel tienen que conocer el mundo adolescente y su
cultura, de lo contrario existiría un choque entre dos clases que no
comprenderían el mundo del otro.
Universitaria. La Universidad conserva, memoriza, integra una herencia
cultural de saberes, ideas, valores, es conservadora, regeneradora y
generadora. Tiene una misión transnacional que conserva, dispone de una
autonomía que le permite llevar a cabo esta misión.
La conservación es vital si significa salvaguardar y preservar, pues no se
puede preparar un futuro si no se resguarda el pasado, pero surge una función
paradójica : adaptarse a la modernidad científica e integrarla, responder a las
necesidades de formación, proporcionar profesores para las nuevas
profesiones y sobre todo proporcionar una enseñanza meta-profesional, metatécnica,
es decir, una cultura. La universidad debe adaptarse a la sociedad o
la sociedad a la universidad, se trata de culturizar la modernidad.
La reforma de la universidad no debería conformarse con una democratización
de la enseñanza, se trata de una reforma para organizar el conocimiento, es
decir, para pensar. La reforma del pensamiento exige la reforma de la
universidad.
La reforma del pensamiento. Conocer las partes para conocer el todo.
Reconocer y analizar los fenómenos multidimensionales en lugar de aislar,
mutilando cada una de sus partes. Respetar lo diverso y reconocer la unidad.
Unir y analizar los fenómenos humanos. El conocimiento explicativo es
objetivo, necesario para llegar a la comprensión intelectual de los hechos
estudiados. El conocimiento comprensivo se basa en otros aspectos sociales
propios del ser humano como la empatía y la comunicación.
Más allá de las contradicciones. No se puede reformar la institución sin haber
reformado previamente las mentes, no se pueden reformar las mentes si no
se reforman previamente las instituciones. Existe una burocratización en la
enseñanza, se instalaron costumbres en los modos disciplinares de impartir
conocimientos en las escuelas. La falta de un desafío latente para cambiar
una forma de enseñanza compartimentadas, donde existe una dificultas al
momento de la integración de las disciplinas y sus conocimientos para
visualizar al hombre dentro de un todo social y cultural.
El nuevo paradigma que se plantea es generar una cultura integral, global,
multidimensional. Preparar mentes para la complejidad de problemas y sus
análisis. Capaces de analizar las incertidumbres, enseñar en la comprensión
del ser humano y todo aquello que lo rodea.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Morín E. (2001). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona – España.
Editorial Gedisa.
Morín E. “2002): La cabeza bien puesta. Repensar la reforma. Reformar el
pensamiento. 1ra. Edición. Buenos Aires.
Pérez J. , Rivero, A. (2015). Complejidad y trascomplejidad en los procesos
del talento.
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